Blank
Blank propone un trabajo de descolonización de la mirada del turista occidental (u occidentalizado), poniendo sobre la mesa los “viajes a tribus” en la actualidad. Reconociendo su papel en la reproducción y pervivencia de este imaginario exotizado y eurocentrado, Basolí disecciona y cuestiona su propio álbum fotográfico realizado en 1998, tras un viaje familiar a Kenia y Tanzania, abordando el tema desde la primera persona.
Por otro lado, Blank recoge una selección de hashtags de Instagram de publicaciones en las que turistas posan y se fotografían con los masáis, demostrando la pervivencia de una serie de tópicos basados en la mirada colonialista. Asimismo, una fotografía de Kimotonge, un masái del Kilimanjaro con el que la artista entabló amistad en un nuevo viaje (2017), refleja las dificultades de despojarse de la condición de turista blanco. Una selección de fotografías intercambiadas durante años por WhatsApp entre Lurdes y Kimotonge plantea el debate sobre cómo podemos representar y ver al Otro desde posiciones no etnocéntricas.